JUICIOS CRITICOS

Pedro Pablo Méndez, la mujer, la ilusión, alegoría, cruzando el portal
Por: Joan Lluís Montané (Critico de arte español)

Pedro Pablo Méndez indaga en la mujer, por la mujer, para la mujer, en la mujer, en lo femenino, en la búsqueda de la sutilidad, en el misterio, navegando, siendo la verdadera maga, punto de conexión, efervescencia del cambio.

La mujer como paradigma, como punto de encuentro, como punto de partida que viaja hacia la búsqueda del interior de uno mismo.

Mujeres occidentales, negras, orientales, la mujer en letras mayúsculas, con el pelo suelto, recogido, con elegantes pañuelos en forma de ordenada geometría que parten de un tercer supuesto ojo espiritual.

Es la mujer, centro del mundo, comodín del cambio, punto vital de la transformación sutil, encuadrada en el equilibrio de la evidencia específica.

La mujer que centra el interés, complementada por la eficiencia, predominio de la versatilidad, radicada, conceptualizada como símbolo, sacerdotisa del hoy, maga, que esconde magia de verdad, diferentes rostros, mismo rostro, idéntica cara, misma cara, idéntica mujer, todas las mujeres.

Mirada espiritual, alegoría, simbolismo, la búsqueda de la transformación y el cambio continúo. Un cambio, que se basa en la permuta de la evidencia y la voluntariedad de la dinamicidad.

Rostro, cara, ojos, boca, ojos que penetran y viajan a través de la oscuridad, posicionándose en la dimensión del amor, que es el auténtico motor, impulsor del mundo.

Un cambio basado en la emotividad, porque de la belleza, estética, de lo estético, armonía, que nos introduce de nuevo en la belleza, portal hacia lo espiritual.

La belleza es armonía, aunque en la fealdad, si hay energía espiritual, también hay armonía.

El artista dominicano Pedro Pablo Méndez viaja a través del onirismo, mostrando rostros femeninos serenos, evocadores, desprovistos de maldad. Son belleza pura, esencia iluminada, caras que se dirigen hacia lo interior, desde el exterior.

Predominio de colores sensuales, evidenciando la fuerza de la sutileza en el dominio del dibujo en la composición, marcada por la dinámica cromática, por la transformación constante, incesante, como el agua de un manantial inagotable.

Agua de la vida, pañuelos con motivos formales, con presencia de círculos, evidencias estructurales, exhibiendo conjunto de formas geométricas alegóricas que vertebran la pictoricidad de la forma, potenciando, incrementando la formulación del cambio continuo y la traslación consecuente .

Pedro Pablo Méndez viaja por las interioridades de la evidencia que no está pero que existe.

Sus paisajes son partes de un todo que se incardina con la personalidad de la esencia femenina captada con total soltura y naturalidad, pero yendo más allá de la anécdota, encontrándose en el meollo del sueño, en mitad del subconsciente, en la mirada que viaja a través del laberinto.

El autor es miembro e la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)


Abil Peralta Agüero (AICA)
Catalogo de Sueño Caribe, Altos de Chavón, Julio 2000

Lo conocí, siendo apenas un joven e inquieto pintor, alumno y apasionado admirador del maestro dominicano Juan Plutarco Andújar (1931-1994), mágico explorador de los misterios del mar y la refulgente y seductora belleza de la mujer mulata del caribe. En su condición de alumno directo del maestro Andujar, Pedro Pablo Méndez se convirtió durante algunos años en un genético interprete de los modelos semánticos de su maestro; sin embargo, fallecido su conductor, Méndez transitó entre la continuidad de la huella y la ruptura, procurando su propio alfabeto, su propia identidad pictórica, tratando de explorar los dones de su palabra en la pintura. . . Sus temas sobre los pescadores conforman un reflexivo mundo místico que en su proceso de visualización estructural evoca signos y significaciones propios del sugestivo y enigmático mundo del más acentuado magnetismo que registra el arte moderno.


Danilo Lasose
(Fragmento de Escrito para la exposición Transmutación, en el año 1996)

Los tonos, los matices, la armonía interna y el equilibrio interno que existe en los cuadros de Pedro Méndez García, han sido elaborado y concebido como la búsqueda de un estado de conciencia que se expresa en los detalles, los perfiles, las masas cromáticas y en la expresión libre y espontánea del lenguaje plástico como manifestación del alma del pintor enamorado de la vida espiritual del hombre. El tratamiento sistemático de los elementos cromáticos, de las texturas, el dibujo y la composición, hacen de la obra de este artista una búsqueda investigativa del discurso pictórico, como una aventura del espíritu del pintor que en cada cuadro hace un aporte artístico que demuestra que él posee un inagotable caudal creador por su capacidad para adoptar elementos nuevos en cada cuadro que pinta.

El autor es filosofo y Critico de Arte AICA


Virginia Goris
(Bibliotecaria, Curadora, Periodista y Critica de artes. (AICA)

Plutarco Andujar, el paradigma de las hermosas marinas, del perpetuador de la belleza del mulataje criollo, de los atardeceres y amaneceres luminosos, tiene en Pedro Méndez un audaz discípulo que abrevo en su insondable y fecunda fuente, transitando su impronta, pero atormentando al mismo de repetirse hasta lo artesanal y baladí; hoy agrega a su fuente primigenia más de su propia cosecha, transitando con éxito el inicio y despegue de su propio lenguaje visual. Desde "transmutación", su anterior muestra en el Museo del Hombre Dominicano, su ruptura o evolución, su dilema existencial o de creador, era por supuesto, abrir cauces a una nueva figuración, que tuviera una gran carga de su propio sentir, como habitante de esa media isla, que sirviera de punto de reflexión, haciendo una pintura de hondo contenido espiritual, y donde un toque de esperanza se reflejará en la epidermis narrativa de sus piezas trascendentes. Su medular preocupación temática dentro de su enfoque espiritual y místico radica en la amorosa predilección que otorga el artista a la unidad familiar, núcleo primordial de la composición social y la asechanzas que merodean en la actualidad para su disgregación, como lo son la paternidad irresponsable, las metas disímiles de los padres, el romanticismo perdido, los viajes ilegales y una gran falta de amor que provoca un ejército de niños náufragos de seguridad hogareña, y náufragos reales en búsqueda de utopías que traen más que soluciones perdidas irreparables…

Ultima Hora, Septiembre 2001

Click para ver Pagina 2


BIOGRAFIA

ACTIVIDADES
CRITICAS
OBRAS
EXPOSICIONES


COMPRAR
BIOGRAFIA ACTIVIDADES CRITICAS OBRAS EXPOSICIONES GALERIAS PUBLICACIONES CONTACTOS ARTISTAS HOME
ART ONLINE RD
© 2008 Todos los derechos reservados. Diseño: Oscar Mendoza Camino